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jueves, 26 de mayo de 2011

Esferas de Piedra de Costa Rica

Por: José Antonio Roldán Sánchez

Entre las inmensas incógnitas de las culturas y sociedades que pueblan la Tierra, las esferas de piedra de la cuenca del río Terraba y Sierpe, al suroeste de Costa Rica representan un claro exponente de todo aquello que aún queda por explicar para conocer el origen primigenio del planeta y de sus habitantes.

Transcurría la década de los cuarenta, cuando la corporación United Fruit Company iniciaba sus trabajos en el campo de la banana en el delta del Diquis, en la zona sur de Costa Rica, cuando salió a la luz, debido a sus trabajos de limpieza del bosque, unas imponentes esferas rocosas de tamaños y volúmenes diversos. Las esferas halladas tenían un rasgo en común: su forma increiblemente análoga.

Desde su descubrimiento un numeroso contingente de arqueólogos han intentado dar respuestas a las principales dudas que plantean las esferas: ¿quiénes las tallaron?, ¿cuándo fueron realizadas?, ¿qué funcionalidad tenían?...

Sin embargo, pocas cosas claras han arrojado los estudios llevados a cabo en la zona. En 1940, la arqueóloga Doris Stone, cuyo esposo, George P Chittenden había adquirido como agente de la compañía bananera varios terrenos en la zona sur, realizó una serie de investigaciones que no pudieron demostrar una datación coherente de las piezas, ni localizar su posible origen y por supuesto tampoco hallar un origen para la perfección de su construcción. Años después, el también arqueólogo Samuel K. Lothrop, experto en civilizaciones indígenas americanas, se quedó sin formular conclusiones categóricas. Aunque ambos representaron la avanzadilla de próximas investigaciones. Pero, ¿qué era lo que las hacía indatables?

En las investigaciones más recientes llevadas a cabo por algunos grupos de arqueólogos han tenido unas conclusiones semejantes a las que anteriormente se han realizado. Algunos investigadores abogan en creer en que las gigantes esferas de piedra de Diquís se empezaron a hacer durante el período IV (1000 a.C- 500 d.C), aunque en realidad se trata de hipótesis de trabajo, no habiéndose encontrado pruebas tangibles que puedan confirmar la teoría.

La arqueóloga Ifigenia Quintanilla es una de las principales investigadores de este tema. Durante seis años formó parte del proyecto "Hombre y Ambiente en la delta Sierpe-Terraba", cuya meta principal era el estudio de las inexplicables ¿rocas? Quintanilla sostiene que las esculturas fueron utilizadas como símbolo de poder entre grupos y que el tamaño iba directamente relacionado al status de cada pueblo. En el cómo se hicieron, se declina por el que la elaboración de estas piezas requirieron de un conocimiento detallado de la fractura de la roca y de técnicas de picado y pulido. Se piensa que utilizaban el fuego y enfriamentos bruscos de temperatura para que la roca se fuera desprendiendo en capas. ¿Fue esta simple técnica la que obtuvo esferas milimétricamente perfectas?

Formas, tamaños y diversidad

El tamaño de las esferas varía. Se las puede encontrar desde las de más de dos metros hasta la de unos pocos centímetros de diámetro. Las esferas están construídas en granito, andesita y roca sedimentaria. Pudiendo pesar hasta unas 16 toneladas. Dado que estos materiales no son propios del área del delta del Diquís se piensa que fueron transportados en balsas desde muchos kilómetros de distancia hasta su localización actual. Pero, ¿dónde quedaron los vestigios de estos transportes?

Las esferas se han encontrado en su mayoría, en la superficie, algunas montadas en plataformas de piedra pequeñas. En la actualidad, mucha de estas valiosísimas y enigmáticas piezas arqueológicas se encuentran adornando los jardines de algún que otro museo en Costa Rica, en casas de alto abolengo o exhibidas al público en el extranjero. Aunque las esferas se encuentran mayormente interrelacionadas a enclaves arqueológicos de las sociedades precolombinas, no hay manera, por ahora, de saber si fueron hechas por estos o por alguna cultura que la antecediera. Es posible fechar su contexto, pero ¡las esferas quedan exentas de ello!.

Una de las esferas más grandes encontradas hasta elmomento se encuentra localizada en la finca "El Silencio" en Palmar Sur, su diámetro supera los dos metros. Otra curiosidad es que aunque no se han encontrado enterramientos debajo de su localización, con gran frecuencia se hallan alineadas en las cercanías de zonas funerarias. ¿Qué simbolizaban aquellas disposiciones en línea?

Teorías e hipótesis

Las hipótesis vertidas entorno a enigmas y misterios arqueológicos son siempre numerosas. Aumentando aún más si dicho enclave está bañado por el olvido de los tiempos y por el no saber de sus orígenes. Las teorías entorno a las esferas de piedra de Costa Rica son cuantiosas. Las hay que postulan sobre su simbología representativa del poder político, pudiéndose encontrar algunos datos en crónicas antiguas. Otras apuestan por su función religiosa dentro de la sociedad donde fueron construidas, el arqueólogo inglés Andrew Tomas apoya esta teoría, aunque no descarta la del simbolismo astronómico. Y las más arriesgadas teorías consideran la posibilidad de que éstas fueran producto o señal de la visita de seres de otros planetas a esta zona del planeta, en 1969 el suizo Erick von Däniken incluía las esferas de piedra en su libro Regreso a las Estrellas, siendo una antigua visita de extraterrestre el origen de las mismas. Acaso, ¿podría tener razón?

En la época de su descubrimiento, muchas leyendas hablaron de que en su interior se escondían oro y piedraspreciosas. Esto resultó un hecho destructivo para estas piezas arqueológicas, ya que muchos no se lo pensaron dos veces antes de destruir este patrimonio cultural en busca de un tesoro inexistente.

¿Una posible constelación Precolombina?

En el Museo Nacional de Costa Rica se encuentra una esfera de piedra que destaca de las demás por un simple hecho, muestra un petroglifo en uno de sus hemisferios. Un grabado con una serie de formas complejas, marcados con trazos firmes. Esos petroglifos se han hallado en varios puntos de Costa Rica. Representaciones rituales, mapas geográficos y formaciones rituales son algunas de las explicaciones que los investigadores y estudiosos han dado para definir lo grabado en piedra.

Pero hay una explicación que por su curiosidad es digna de mencionar. En dicha hipótesis se identifica los petroglifos con representaciones de marcado cariz astronómico, es decir, posibles cartas celestes en piedra con una finalidad ceremonial o a modo de calendario orientativo.

El 25 de Marzo de 1979, en la sección 'Áncora' del periódico La Nación de Costa Rica, el investigador Michael O'Reilly presentó en público su propuesta de que el petroglifo circular encontrado en el montículo principal de Guayabo de Turrialba, en la provincia de Cartago, pudo haber tenido la funcionalidad de calendario de precisión. Con el uso de objetos astronómicos de poca magnitud, daba detalles de fechas como los solsticios, el día más largo del año y la duración de la época de lluvias. ¿Cómo adquirirían los creadores del petroglifo los conocimientos astronómicos necesarios para poder configurar ese tipo de calendario?

Negar la posibilidad de que los pueblos precolombinos tuviesen dichos saberes sin contar con el apoyo actual del telescopio o de otro instrumento visual es el apoyo básico de quienes se mantienen escépticos ante este tipo de teorías. Aunque para algunos dicha negación sería un hecho lastimoso, que nos podría ocultar un posible entendimiento de este hecho. La hipótesis de O'Reilly se sustentaba en fundamentos lógicos y racionales como fruto de un estudio serio, aunque carecía de contexto. A pesar de él considerar el que los antepasados de los actuales nativos de la zona tuviesen conocimientos astronómicos y que éstos fueran plasmados en petroglifos no es una idea tan descabellada.

Adrián Badilla, arqueólogo del Museo Nacional costarricense dice que: "de igual manera podrían haber sido empleadas para representar el Cosmos, pues es claro que manejaban la idea de esfericidad. Pero eso es algo que tampoco hemos podido probar científicamente".

¿Esferas atlantes?

Entre el amplio abanico de explicaciones también podríamos destacar la hecha por el diseñador y antropólogo estoniano, Ivar Zapp. En su obra titulada Atlantis in America, afirma que los megalitos tico guardan semejanza con un continente borrado del mapa hace 11.500 años. Aunque las autoridades arqueológicas costarricenses no apoyan dicha teoría, el International Biographical Centre, con sede en el Reino Unido, mencionó a Zapp como uno de los 2.000 científicos más connotados del siglo XX debido a su polémica teoría.

Zapp con un atlas de Mercator -que toma en cuenta la curvatura de la Tierra-, descubrió que las esferas, tal y como fueron emplazadas señalaban distintas direcciones, como si fueran mapas a gran escala. Con la ayuda de Carlos Araya, de las Líneas Aéreas de Costa Rica (LACSA) confirmó que podrían tratarse de rutas marinas. Uno de los aliniamientos desenterrados por los arqueólogos mostraba el trayecto en línea recta que conduce hasta la Isla del Coco, después a las islas Galápagos y conduce finalmente a la Isla de Pascua. Un segundo grupo de rocas analizadas apuntaban a Jamaica, Cuba y las Bermudas. Mientras que otras estaban orientadas hacia Giza, en Egipto y a Stonenhenge en Inglaterra. ¿Casualidad?

Esferas en un futuro

Cara a una conservación futura de las esferas, numerosas personas e instituciones han dado su apoyo y estudio aunque todavía queda mucho por hacer. Los puntos básicos ha seguir sería la solución del enigma que se encuentra en la pétrea forma de las piezas y para su conservación debería detenerse su destrucción, su comercialización y el no cambiarlas más de sus emplazamientos originales.

Las autoridades del Museo Nacional, en coordinación con The Landmarks Foundation, el municipio de Osa y otras localidades, desarrollan una campaña para quienes posean estas piezas las donen a la zona sur. En la actualidad equipos de arqueólogos y otros expertos están estudiándolas con el fin de descubrir de forma más científica quién las hizo, cómo y con qué propósito. Esperamos que algún día podamos ser partícipe de unas conclusiones coherentes que nos respondan las dudas que este misterio nos plantea. El único problema es que parte de ese misterio puede estar en las formas primigenias del emplazamiento donde se hallaron. Actualmente modificado en un elevado tanto por ciento.

2 comentarios:

  1. Por fin, el fenómeno de las Esferas de piedra en Costa Rica, está alcanzando apogeo internacional. Más información en: www.sibowak.com

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  2. Es uno de los grandes enigmas de nuestro mundo, Alberto. Saludos y gracias por la info

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