jueves, 20 de noviembre de 2014

Heridos y disturbios por un gurú indio que se resiste a la justicia terrenal

Agencia EFE – mar, 18 nov 2014



Agencia EFE - La policía india detiene a una seguidora del gurú indio Baba Rampal durante un intento de detenerlo, en Hisar, Haryana, India, hoy 18 de noviembre de 2014. EFE


Nueva Delhi, 18 nov (EFE).- Casi 200 heridos en enfrentamientos entre acólitos y la Policía fue hoy el saldo del intento de detención del gurú Sant Rampal en el norte de la India, tras dos semanas de intentos infructuosos de llevarlo ante un tribunal para que sea juzgado por desacato.

No es una guerra religiosa al uso pero tiene sus connotaciones espirituales o al menos así lo piensan los alrededor de 30.000 seguidores que, según cálculos de medios locales, se convirtieron hoy en la fuerza protectora del ashram o centro de meditación de Rampal, en el estado de Haryana, emprendiéndola incluso a balazos con las fuerzas de seguridad.

Al menos 105 policías -9 de ellos de bala- y 85 seguidores del padre espiritual -entre ellos una mujer que se quemó aún no se sabe si para inmolarse o por accidente- resultaron lesionados, de acuerdo con el parte de damnificados ofrecido en rueda de prensa por el director general de la Policía de Haryana, Shriniwas Vashisht.

Rampal permanece en una gran construcción rodeada de muros que le sirve de fortín espiritual y militar desde hace doce días ante los infructuosos intentos de llevarlo ante la justicia, donde es reclamado en relación con un asesinato cometido en 2006 desde su ashram.

La defensa de hoy fue solo la última, según explicó el jefe policial, que narró cómo el lunes casi 50 personas se tiraron combustible encima, algunos de ellos con bengalas en las manos, amenazando con inmolarse si trataban de arrestar al gurú.

Los agentes sofocaron el problema con cañones de agua, pero los seguidores replicaron a pedradas y con palos.

Hace cuatro días la Policía desconectó el suministro de agua y electricidad del lugar y prohibió el ingreso de alimentos como leche, vegetales y comida.

"Queríamos obligar a Rampal a cumplir las ordenes judiciales", indicó impotente Vashisht.

Sin embargo, el plan de defensa del guía espiritual ha sido más propio del dios Marte que de un gurú indio: en las inmediaciones la Policía se encontró con casi 3.000 mujeres con niños pequeños que se mantenían como escudos humanos.

Hoy las autoridades llenaron diez autobuses con ellos y los sacaron del lugar, al tiempo que detenían a un número de personas no precisado por el jefe policial.

En medio de los enfrentamientos, varios periodistas denunciaron haber sido atacados por la Policía, según reportaron medios locales, denuncia a la que el oficial respondió anunciando una investigación sobre el asunto.

El gurú Rampal, del que medios locales aseguran que en alguna ocasión fue ingeniero del gobierno de Haryana, fue acusado en 2006 por la muerte de un hombre de un disparo que salió desde su ashram.

Tras varias citaciones a un tribunal -una vez se le permitió prestar declaración por videoconferencia-, finalmente el 5 de noviembre fue emitida una orden de arresto para que acudiera físicamente ante el tribunal.

Y en eso estaba la Policía hasta que la falta de resultados despertó la inquietud de la Corte Suprema de Punjab y Haryana, que el lunes no pudo ocultar su contrariedad con la situación y la falta de resultados policiales.

"Las autoridades policiales no pueden extender exageradamente la espera durante días para ejecutar las medidas cautelares dictadas por esta corte", indicó el tribunal en un mensaje difundido por medios locales.

El alto tribunal subrayó que esta situación enviaba un "mensaje equivocado" a la población.

Hoy el muro del lugar santo de Rampal aguantó incluso el intento físico de demolerlo por parte de la Policía.

"Intentamos romper el muro del ashram porque pensamos que la gente dentro es inocente y es rehén", indicó el oficial, al precisar que, cuando llevaban abiertos tres de los alrededor de seis metros de la muralla, fueron atacados con bombas de combustible desde el interior.

A esta hora el ashram, como se denominan los lugares para la enseñanza del hinduismo, en los que residen gurús y sannyasis (personas dedicadas a la vida contemplativa), es objeto del sitio policial a la espera de que salgan sus ocupantes, muchos de ellos rehenes del "hombre de dios", según Vashisht.

El oficial dijo que la operación continuará hasta que "Rampal sea arrestado y presentado ante un tribunal".

Por José Luis Paniagua

No hay comentarios:

Publicar un comentario