miércoles, 2 de diciembre de 2015

Espectacular lluvia de estrellas en vísperas de la Navidad

ASTRONOMÍA
El Pronóstico del Cielo de diciembre
Espectacular lluvia de estrellas en vísperas de la Navidad

Pronóstico del cielo de diciembre de 2015

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RAFAEL BACHILLER (TEXTO)*
@RafaelBachiller
MARIO VICIOSA (VÍDEO)
@marioviciosaACTUALIZADO 02/12/201503:41

El invierno entra en el Hemisferio Norte, y el verano en el Sur, el día 22 de diciembre a las 5.48, hora peninsular. Es entonces cuando el Sol alcanza el Trópico de Capricornio en su posición más austral posible. El emplazamiento del Sol a mediodía no cambia apreciablemente en el cielo durante varios días, y de ahí proviene el término 'solsticio' que significa 'Sol quieto'. Ese día, el más corto del año en el Hemisferio Norte, durará en Madrid 9 horas y 17 minutos, mientras que la noche casi tendrá 15 horas de duración dejando mucho tiempo para la observación del cielo.

Pero por extraño que parezca, el día más corto del año no es el día en que el Sol sale más tarde y se pone antes. Ello es debido a que la órbita de la Tierra es una elipse y que el eje de esta elipse no guarda relación con la inclinación del eje terrestre que define las estaciones. El atardecer más temprano tendrá lugar el día 8 diciembre, mientras que el amanecer más tardío se producirá el 4 de enero de 2016. Este invierno boreal durará 89 días (88,99 exactamente) y terminará el 20 de marzo de 2016 con la llegada de la primavera.

Las estaciones suceden debido a la inclinación del eje de la Tierra, una inclinación que, como hemos dicho, no tiene relación con la forma elíptica de la órbita. Se da la circunstancia paradójica de que el invierno del Hemisferio Norte llega cuando la Tierra, en su movimiento elíptico alrededor del Sol, se encuentra lo más cerca posible del astro rey. El punto más cercano, denominado perihelio, se alcanzará el 4 de enero de 2016, cuando la Tierra se encuentre a unos 147 millones de kilómetros del Sol, esto es, 5 millones de kilómetros más cerca que en la posición del afelio por la que pasamos el 6 de julio pasado.
La constelación de Orión

La fase de luna llena sucederá el día 25 de diciembre en la constelación de Orión. Debido a la proximidad del solsticio de invierno, a esta Luna se la suele llamar 'Luna de las noches largas'. La Luna pasará por el punto más alejado de la Tierra, el apogeo, el día 5, a 404.762 kilómetros de la Tierra. Mientras que en el perigeo, el día 21 de diciembre estará a tan solo 368.447 kilómetros. La fase de luna nueva tendrá lugar el día 11 en la constelación de Ofiuco.

Este mes podremos disfrutar de la observación de cinco planetas al ojo desnudo. Mercurio, en Sagitario, será visible por el Oeste después del atardecer; los mejores momentos para observarlo serán los días en torno a la Nochebuena, justo después del ocaso, muy bajo sobre el horizonte oeste. A principio de mes, en la constelación de Virgo, Júpiter, Marte y Venus (por orden de elevación decreciente), formarán bellas composiciones con la brillante estrella Spica.

El fin de semana del 4 al 6 de diciembre, a eso de las 6h30 de la mañana, nos proporcionará unos momentos estupendos para observarlos, cuando la luna menguante también acudirá a la cita. Saturno, que pasó por su conjunción solar el 30 de noviembre, volverá a ser visible en los amaneceres hacia el día 20 y, a partir de ese día, podrá ser visto por el este una hora antes de que se levante el Sol, más bajo que Venus.

Entre el 7 y el 17 del mes tendrá lugar la lluvia de las Gemínidas. Su máximo de actividad tendrá lugar los días 13 y 14 de diciembre, poco después de la luna nueva. Las Gemínidas que, como su nombre indica, tienen su radiante en la constelación de Géminis, constituyen una lluvia de meteoros muy peculiar, pues no está ocasionada como las otras mayores, por un cometa, sino que está producida por fragmentos del asteroide 3200 Faetón, que fue descubierto en 1982. En su máximo de actividad, las Gemínidas pueden ocasionar hasta 150 meteoros por hora, un número similar al de las Cuadrántidas (que observaremos en enero) que hace de ellas las lluvias más activas de todo el año. Las Úrsidas, con radiante en la Osa Menor, son una lluvia de mucha menor actividad (unos diez meteoros por hora), su máximo sucederá el día 22, en la noche del solsticio, con la luna en cuarto creciente ya muy brillante.

Diciembre es el mes perfecto para observar una de las constelaciones más bellas y más sobresalientes del cielo: Orión. Es una constelación que puede ser observada tanto desde el Hemisferio Norte como desde el Sur, por lo que ha sido conocida por las culturas de todo el planeta. Las dos estrellas más brillantes de esta constelación, Rigel y Betelgeuse, se encuentran entre las diez más brillantes del cielo. En la constelación de Orión se encuentran algunas de las nebulosas interestelares más espectaculares, grandes nubes de gas y polvo que abarcan casi toda la constelación. Se encuentran a unos 1.500 años luz de la Tierra y constituyen la región más cercana donde puede observarse la formación de estrellas masivas.



*Rafael Bachiller es astrónomo y director del Observatorio Astronómico Nacional(IGN)

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