viernes, 8 de enero de 2016

La úlcera del 'hombre de los hielos'


ANTROPOLOGÍAUna investigación publicada en 'Science'
La úlcera del 'hombre de los hielos'

El secreto estomacal de 'El Hombre de Hielo'

MIGUEL G. CORRALACTUALIZADO 07/01/201620:04

Otzi, el hombre de los hielos, es un ser humano momificado de 5.300 años de antigüedad que fue encontrado en 1991 por unos montañeros gracias al deshielo de uno de los glaciares en retroceso del Tirol, en la frontera entre Austria e Italia. Según han podido reconstruir los investigadores, parece que Otzi fue perseguido hasta una gran altitud del paisaje alpino hasta que fue capturado y brutalmente asesinado. Tuvo una muerte violenta, pero gracias a que sus restos quedaron enterrados en el hielo durante milenios, la buena conservación está permitiendo a los científicos conocer importantes rasgos sobre los europeos antiguos.

La última aportación del hombre de los hielos al estudio de la historia evolutiva del ser humano en Europa durante los últimos 5.000 años la acaba de realizar gracias a una bacteria presente en su estómago. El patógeno Helicobacter pylori, el causante de la úlcera de estómago, es uno de los más comunes entre las poblaciones humanas en la actualidad. Y también lo era durante la Edad del Cobre en la que vivió Otzi. Su evolución está tan ligada al ser humano desde hace tanto tiempo que se ha convertido en uno de los mejores marcadores genéticos de la historia de la dispersión humana por todo el mundo.

La población de Helicobacter pylori presente en los europeos hoy en día es una mezcla ocurrida tras la hibridación de dos cepas diferentes, una proveniente de Asia y otra de África. Como esta bacteria sólo vive en el ser humano, la única forma de que pudieran hibridarse ambas poblaciones de bacterias es que dos poblaciones humanas entraran en contacto. Pero, ¿cuándo se produjo la llegada a Europa de ambas poblaciones y cuándo ocurrió esta hibridación? Los científicos no tenían una respuesta a esta pregunta hasta ahora. Sin embargo, una investigación recién publicada en la revista Science sobre el contenido del estómago de Otzi ha permitido saber que la llegada a Europa de la población africana no se produjo hasta hace pocos milenios.

La secuenciación del genoma completo de las bacterias del hombre de os hielos y su comparación con las presentes en los estómagos de los europeos actuales ha permitido a los autores saber que la secuencia encontrada en Otzi corresponde con la variante proveniente de las poblaciones de Asia, al contrario de lo que muestran las secuencias de esta bacteria presentes en los europeos modernos. Esto indica que la llegada de las poblaciones Africanas, cuyas secuencias hemos heredado los europeos modernos, no se había producido aún hace 5.300 años, cuando vivió Otzi.Dos investigadores estudian la momia de Otzi. EUSAC

«La secuencia que hemos encontrado en el hombre de los hielos apenas muestra indicios de la presencia de fragmentos de la cepa africana, como sí ocurre en las modernas Helicobater pylori europeas», explicó Yoshan Moodley, uno de los autores perteneciente al Departamento de Zoología de la Universidad de Venda, en Sudáfrica, durante una teleconferencia con medios de comunicación. «Ahora podemos decir que las oleadas de migraciones que llevaron esas Helicobacter pylori africanas a Europa no se habían producido en el momento en el que el hombre de los hielos estaba por ahí», aseguró Moodley.

Los investigadores también trataron de responder algunas otras preguntas sobre cómo pudo afectar esta infección a Otzi durante su vida. En la actualidad, aunque esta bacteria está presente en cerca del 50% de la población mundial, sólo el 10% de los portadores desarrolla enfermedades relacionadas con ella. Pero no se sabe lo que ocurría hace más de 5.000 años.

«Lo primero que quisimos saber es si el hombre de los hielos ya portaba la bacteria durante su vida y si pudo causarle complicaciones clínicas», aseguró el autor principal, Frank Maixner, coordinador del Instituto para Momias y el Hombre de los Hielos de la Academia Europea de Bozen/Bolzano. «Pero, debido a la mala conservación del estómago, no pudimos determinar si Otzi sufrió alguna enfermedad gástrica», admitió Maixner.

Lo que sí pudieron comprobar es que el sistema inmune del hombre de los hielos estaba reaccionando ante una infección virica en el momento de su muerte. Los indicios de una muerte salvaje no dejan lugar a la duda, pero quizá esa infección pudo mermar su capacidad de defenderse de aquel brutal ataque.


Tras las huellas de la bacteria


Los investigadores usaron la bacteria intestinal Helicobacter pylori como un rastro que seguir para determinar la historia de la geografía humana europea de los últimos milenios. Para ello, hicieron 12 biopsias de distintos sitios del estómago e intestino del hombre de los hielos. Después obtuvieron el genoma de la bacteria, lo que supone un reto dada la antigüedad y la conservación de las muestras. Hasta ahora, los científicos creían que la hibridación de las poblaciones de H. pylori había ocurrido hace entre 52.000 y 10.000 años. El reciente estudio ha retrasado mucho esa fecha y ha revelado que ésta aún no se había producido cuando Ötzi estaba vivo, hace 5.300 años.

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