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viernes, 9 de junio de 2017

Entrevista a Manuel Carballal sobre "Los peligros del ocultismo"

Hoy tenemos la suerte de poder entrevistar al escritor, teólogo y criminólogo gallego Manuel Carballal que responderá a nuestras preguntas sobre su último libro publicado "Los peligros del ocultismo. Crimen, delito y misterio" de la Ediciones Luciérnaga.



Seguramente la primera pregunta es obvia, ¿cómo surgió la idea de realizar el libro?...aunque conociendo tu larga trayectoria en todo lo que tiene que ver con el misterio se podría decir que quizás es hasta lógico que hagas esta obra. ¿Con qué objetivo la realizas?, ¿realmente piensas que quién lo lea puede ver los peligros reales que hay en las prácticas ocultistas, o mejor dicho, en la pseudo-prácticas ocultistas?

En realidad yo llevo toda mi vida “en la búsqueda”. Y a fuerza de invertir todo mi tiempo libre y mi dinero en la investigación de anomalías, he ido encontrando algunas respuestas. Un día llegué a la conclusión de que era urgente compartirlas, porque afectan a la parte más intima y personal de los seres humanos: nuestras emociones, ya que somos lo que creemos. Cuando empecé a descubrir que muchos de los supuestos misterios que yo leía en las revistas y libros especializados, no eran como me los habían contado, supuse que lo único que podía hacer es compartir esa información. Sobre todo cuando todos nosotros construimos nuestra forma de entender el misterio, el más allá, etc, en base a lo que nos cuentan los grandes divulgadores. Y esa información, que va modelando nuestras creencias, también va condicionando nuestra actitud ante la vida, y la muerte. A algunos incluso les ha servido para justificar el suicidio. Por eso es tan grave la responsabilidad de quienes divulgan medias verdades o mentiras enteras,  por un momento de gloria en el mundo del misterio. Tiene consecuencias. 



Siempre los ha habido, y los habrá, por desgracia, pero en el libro nos comentas de qué maneras podemos protegernos de los estafadores esotéricos, por denominarlos de una manera que todos nos entendamos, ¿es fácil identificarlos?

Es muy difícil, porque lo único que les diferencia de los mánticos honestos de los estafadores es que los primeros realmente creen que pueden ayudar a sus clientes, aunque ni unos ni otros se hayan prestado nunca a ayudarnos a demostrar a los negativistas que sus facultades son reales. Así que dedicimos que ninguno de ellos tienen ningún poder paranormal real, y su prestación se limita a una función terapéutica, como podría ser un cura o un psicólogo. Lo que pasa es que al psicólogo o al psiquiatra lo puedes denunciar en un colegio profesional, y al vidente no…
Para este estudio yo inserté anuncios en muchos medios buscando victimas de falsos videntes, y reuní un número enorme de casos que me permitió elaborar un perfil de las víctimas y de las estafas más habituales (videntes nómadas, el timo del trabajito, la limpia del dinero, etc). Pero sobretodo me permitió elaborar un decálogo con 10 claves prácticas para evitar que te estafen: evitar las consultas en hoteles o locales de alquiler, acudir acompañado de un amigo o familiar (un testigo), pagar con tarjeta o talón que suponga una prueba del pago en caso de tener que denunciar, etc, En el libro desarrollo cada uno de los 10 puntos, porque todos tienen una razón de ser. Mi estudio sobre estafas esotéricas y su aspecto victimológico se publicó originalmente en la revista oficial del Cuerpo Nacional de Policía, nº 119. Actualmente tenemos que enfrentarnos a fraudes, estafas y timos más sofisticados y crueles. 




La obsesión, como tal, está muy presente en algunos casos de lo insólito, de lo misterioso y enigmático. Eso podría provocar alguno de los efectos de los presuntos fenómenos paranormales e incluso llegar a provocar efectos muy nocivos en la persona que la experimenta, ¿dónde podemos observar con más nitidez esa obsesión?, ¿en las presuntas posesiones, por ejemplo?

Ese es el ejemplo más obvio. A menos que tengas razones para creer que existen formas de vida no humanas (ángeles, demonios, espíritus, o en otras religiones: jinns, ashuras, orishas, lóas, etc) que pueden meterse en el cuerpo de una persona y controlar su mente –y yo no he encontrado ninguna evidencia de ello-, tienes que concluir que todas las supuestas posesiones son en realidad obsesiones. Pero es que hay ejemplos mucho más cercanos y terribles. En el libro detallo varios casos, como el de las hermanas Cronfel, por ejemplo,  que se hicieron conocidas cuando publicaron aquellos anuncios en El País diciendo que J.J. Benítez estaba en coma… ellas se obsesionaron con el asunto UMMO y terminaron asesinando la una a la otra y suicidándose posteriormente. O el caso de Rosa Gonzálvez, la curandera espiritista de Almansa, que se obsesionó con la idea del diablo y termino asesinando a su propia hija, de nueve añitos, arrancándole los intestinos por la vagina. O el caso de Alvaro Bustos, el que fue un cantante del famoso grupo Trebol en los años ochenta, obsesionado con los vampiros, y que terminó matando a su padre clavándole una estaca de madera en el corazón… Y así podría estar horas.



El tema de las parafonías y la ouija también ocupa bastantes páginas de esta edición ampliada y corregida de lo que ya es considerado como un clásico de la temática enigmática en España. Hablábamos antes de la obsesión y en estos dos temas está muy presente, ¿se puede afirmar que algunos crímenes y suicidios han sido causados por dichas prácticas?, ¿cómo se puede llegar a ese extremo?


Cualquier forma de “contacto” con supuestas entidades no humanas –incluso aunque estas no existiesen- puede encerrar riesgos muy graves, ya que tendemos a justificar nuestros instintos y prejuicios, en base a una causa trascendente. Yo he tenido la oportunidad de colaborar en varios casos, por requerimiento expreso de la policía o la guardia civil, que inicialmente sospechábamos que pudiesen ser un homicidio, y resultaron suicidios a causa de prácticas paranormales como la oui-ja o las psicofonías.  En el libro incluyo los informes policiales porque son historias tan alucinantes que resultarían increíbles si no fuesen avaladas con pruebas. Pero el caso que a mí me afectó más a nivel personal fue el de Josefa Losada “Casandra”, mi madrina. Ella fue la persona que me inició en el mundo del misterio siendo un adolescente. Con ella realicé mi primera OUIJA, mi primera psicofonía y mi primera lectura de tarot… Pero a raíz de un caso de desaparición en el que intentaba ayudar, comenzó a practicar la psicografía. De forma obsesiva y compulsiva. Desarrolló tal grado de adicción que su marido terminó divorciándose de ella. Perdió la tutela de sus hijos. Y finalmente terminó saltando desde la ventana de un sexto piso, en la Calle de la Merced de La Coruña, y quitándose la vida… Yo no sé quien fue la persona con la que tú te iniciaste en estos temas, con la que compartiste tus primeras prácticas,  pero estoy seguro de que si se hubiese quitado la vida por culpa de la mierda de la escritura automática, te sentirías como yo… 

Esta es una de las razones por las que yo soy tan exigente con los divulgadores  de estos temas y tan crítico con el periodismo del misterio. No son conscientes de hasta qué punto puede influir en las personas… y lo peor es que no les preocupa. Dicen (a mi  me lo han dicho) que nos son responsables si los televidentes, lectores o radioyentes se creen lo que cuentan, y tratan de imitarlo. Yo creo que sí lo son. 





Expones diferentes fraudes relacionados con el ocultismo, algunos de ellos que has destapado tú mismo. Un caso muy conocido es el de Anne Germain, que sacásteis a la luz varias personas. Se hizo público el fraude, cómo se hacía, todo quedó explicado…¿cómo es posible que Anne Germain siga haciendo sus “shows” al día de hoy?

Pienso que tanto Petronio como el agente Mulder te dieron la respuesta… Al famoso pensador romano del siglo I se atribuye la frase: “Mundus vult decipi, ergo decipiatur” (“El mundo quiere ser engañado, luego engañémoslo”. Y el lema del ficticio Mulder de la serie Expediente X era: “I want to believe” (Quiero creer).  Y esa es la verdad. Todos queremos creer, incluso ser engañados. En el mundo del misterio coexisten algunos de los incompetentes más inútiles y obtusos del mundo de la cultura, pero también algunos de los investigadores más lúcidos y brillantes. Y aunque hace lustros que descubrimos el origen, móvil y autor de fraudes como UMMO, el cronovisor, el astronauta de Fergana, los discos Dropa, las piedras de Ica, el “astronauta” de Palenque, y tantos y tantos supuestos misterios, vemos que estos falsos misterios continúan apareciendo constantemente en los programas de radio y televisión sobre  estos temas, en los canales de youtube, revistas, libros, etc… Anne Germain no tenía por qué ser una excepción. Enfrentarse al torrente de charlatanes, estafadores y pseudoperiodistas que han hecho del misterio su modus vivendi es como enfrentarse a los ingentes ejércitos persas con 300 voluntarios... Es una batalla perdida de antemano. Pero aún así, uno debe escoger entre lo práctico y lo justo. Por eso es necesario que, cada vez que descubrimos a un estafador en estos temas esa información sea pública. La inmensa mayoría preferirá obviarla y seguir soñando, pero al menos quien prefiera abrir los ojos y despertar, tendrá una oportunidad de hacerlo. Y por eso llevo 24 años publicando un boletín gratuito dedicado a denunciar este tipo de engaños. 


¿Cómo afrontan los Cuerpos de Seguridad del Estado la investigación de los delitos de este calado?, ¿y la justicia?. No solamente estamos hablando que se puedan producir hechos luctuosos por culpa de estas prácticas, sino que también, sobre todo, es un “mundo” que mueve una ingente cantidad de dinero, ¿es así?


No lo  hacen. Dentro del panorama delincuencial no existe un epígrafe para la criminalidad esotérica. A pesar de que fue un personaje histórico de la policía española, el Comisario Antonio Viqueira Hinojosa, el primero en acuñar ese término. Las estafas son estafas, independientemente del modus operandi del delincuente. Y aunque la criminalidad esotérica ha evolucionado mucho en los últimos diez años, irrumpiendo en este tipo de fraudes el crimen organizado (mafias dedicadas a las estafas esotéricas a gran escala), ni en la escuela de la guardia civil en Baeza, ni en la academia de la policía en Avila existe una formación específica sobre este tipo de delitos. Es comprensible. Existen demasiadas áreas más urgentes (narcotráfico, blanqueo de capitales, terrorismo, crimen organizado, etc). Y probablemente por esa razón, y aunque la opinión pública no lo sepa, existen casos terribles en la historia policial española, de funcionarios que recibieron la orden judicial de infiltrarse en sectas, como la Misión de la Luz Divina, por ejemplo, y terminó asesinando a su bebe de pocos meses, y suicidándose posteriormente en el psiquiátrico de Caravanchel. No, la policía no tienen ninguna formación específica en estos temas. 

Te adentras también en el mundo de las sectas, sobre todo en España, ¿cómo llega una persona a ser captada por alguna de las que existen?. Apuntas en el libro que según la Asociación Internacional de Estudios Sectarios son casi 400.000 españoles los que han caído en las redes de esos grupúsculos sectarios


Pepe Rodríguez, probablemente el mejor especialista en sectas de la historia de España, siempre decía que “lo mejor de la sociedad está en las sectas”, ya que las personas captadas por estos grupos suelen tener inquietudes sociales y espirituales, son altruistas, idealistas… Pepe siempre decía, y yo lo suscribo, que las sectas –como los falsos videntes- dirigen su ataque al corazón (a las emociones) y no al cerebro (el raciocinio), porque el corazón es el órgano que está más cerca de la billetera que llevas en el bolsillo de la  americana… y el dinero suele ser el móvil más frecuente, pero no el único. Y es que además de timadores, estafadores y charlatanes profesionales, a veces detrás de estas sectas nos encontramos auténticos psicóticos que se creen su propio delirio mesiánico. Por eso dementes como Jim Jones, David Korehs, Luc Llourec, Marshall Appelwhite… todos ellos murieron durante los suicidios colectivos que protagonizaron sus seguidores, lo que significa que no eran solo unos chorizos. Se creían sus propias mentiras y las llevaron hasta el final. Desgraciadamente no decidieron suicidarse solos. 






Hablas de la sugestión, del efecto placebo y nocebo en el misterio, ¿en qué porcentaje podemos explicar algunos casos con ellos y cómo saber que realmente son ese efecto y no algo real?


Supongo que la inmensa mayoría. La fe mueve montañas. Todos estamos familiarizados con el efecto placebo, ese proceso psicológico por el que la creencia firme en un determinado fenómeno, personaje, experiencia, etc,  puede llegar a producir cambios físicos beneficiosos para el protagonista. Las curaciones espontáneas en Lourdes o Fátima, o tras la visita a un sanador, un médium o un psíquico, podrían ilustrar perfectamente el efecto placebo.  El efecto nocebo es su antónimo. El mismo proceso psicológico pero a la inversa: los efectos fisiológicos u orgánicos que puede generar la creencia firme en que una experiencia, práctica o persona, puede perjudicarnos… En mis viajes por Haití, Cuba, Brasil, Africa, etc, estudiando la brujería animista, el vudú y las religiones sincréticas afro-americanas me encontré montones de ejemplos de efecto nocebo, ya que cuando un brujo quiere hacer un maleficio a una persona, lo primero que hace es colocar el fetiche en la choza de su víctima, que al verlo, comenzará a sufrir una angustia, miedo, y ansiedad, que probablemente terminarán somatizándose fisiológicamente. Los traumas de algunos casos de abducción, Poltergeist, etc, pueden ilustrar también el efecto nocebo. 
La única forma de saber que algo es real es aplicando el método científico, es decir, convirtiéndolo en repetible, falsable, objetivable… Y se puede hacer. La parapsicología científica lleva años haciéndolo. Pero requiere muchísimo más tiempo, dinero y esfuerzo que simplemente coleccionar relatos. Y los relatos, los testimonios, están bien para empezar, pero no son el final. Solo  son el principio de una investigación.


Todo lo que describes en “Los Peligros del Ocultismo”, sobre todo los casos que acaban de manera nefasta, ¿podrían ser evitado si hubiera más información sobre los denominados temas de misterio?. De ser tu respuesta positiva, ¿cómo se debería llevar a cabo esa concienciación a nivel masivo?, ¿es factible en la sociedad actual?, ¿realmente interesa que la gente esté informada de los peligros que existen tras algunas de las práctica que describes en tu obra?


Tras llevar toda la vida en estos temas, pienso que solo a una parte muy residual de los aficionados les interesa realmente cual es la verdad que se oculta detrás de estos temas… si es que existe alguna. Para la gran mayoría de los consumidores del producto “misterio”, los televidentes de Cuarto Milenio, los lectores de Más Allá o Enigmas, los oyentes de Espacio en Blanco, etc, estos temas son un hobby tan lícito como el paintball, el tuning o el coleccionismo. Ni mejor ni peor. Es una forma de sentir emociones (fundamentalmente miedo), visitando casas abandonados, escuchando historias de fantasmas, o tratando de contactar con el más allá. No tiene más trascendencia. El problema son las personas que van más allá en esa afición y terminan desarrollando una adicción o una obsesión por lo paranormal. Ellos entran dentro de la zona de riesgo, y la única manera de ayudarles a protegerse de su propio delirio, es con información veraz, real y contratada, sobre lo que de verdad son y no son los fenómenos anómalos. 



Lo que antes te preguntaba de los Cuerpos de Seguridad del Estado te lo voy a trasladar a ti, si te parece bien. Siempre decimos en ELB que hay que afrontar el estudio de cada caso con la mayor neutralidad e imparcialidad posible, aunque sabemos que como humanos eso es casi imposible, porque somos nosotros y nuestras circunstancias, el bagaje de lo aprendido, etc…¿cómo afrontas tú el estudio/investigación de cada caso?


Con tiempo y dinero. Es lo único que hace falta. Lo que nos diferencia a los investigadores de los divulgadores, tanto en el mundo del misterio como el de la ciencia, la economía, los sucesos, etc, es que para la divulgación solo se necesita un relato: un testimonio humano, una narración, una ficción… La investigación es diferente. La investigación de un caso puede implicar años de trabajo hasta llegar a conclusiones. Por eso ningún juzgado considera lo que publican los periodistas de sucesos, y si los informes policiales. Con el misterio ocurre lo mismo. Cada caso es diferente. Cuando afrontas la investigación siempre comienzas por el testimonio humano, pero no te detienes ahí. Dependiendo del tipo del caso puedes necesitar consultar peritos (físicos, químicos, entomólogos, arquitéctos, etc); puede hacer análisis de laboratorio (químico, sonográfico, fotográfico), incluso a veces tienes que hacer labores casi detectivescas, con seguimientos, vigilancias, etc. Depende del caso. En algunos, como el caso del Yeti de Formigal, lo resolvimos en 10 minutos con una llamada telefónica, cuando la opinión pública internacional estuvo semanas creyéndose el bulo. Otros, como el caso Daro, nos costó tres años.  Y algunos, como UMMO, duraron treinta años. Pero creo que vosotros también podriaís dar testimonio al respecto, no es lo mismo un caso como el tanatorio de Ceuta (por cierto, yo estuve hace poquito y aún hay testigos), o los falsos círculos de las cosechas que desenmascarasteis como una campaña de marketing viral. Yo creo que los caracteriza a quienes investigamos, es que descubrimos que la mayoría de los casos investigados tienen una explicación… por eso lo llamamos anomalías. 






A todos los compañeros que vienen a ELB les solemos hacer la misma pregunta, y lógicamente tú no serás la excepción. Libre eres de responderla o no, aunque a nosotros nos gustaría saber si has tenido algún tipo de encuentro con lo insólito de esos que marca, que dejan huella, de los que te hacen replantearte todo

Por supuesto. De lo contario, tras tantas decepciones, no continuaría invirtiendo mi tiempo y mi dinero en investigar anomalías. Hay varias: mi experiencia con psíquicos como Mónica Nieto o Uri Geller. Mis estudios con algunos chamanes, médicos tradicionales o hechiceros, especialmente algunos mayomberos cubanos. O la más importante de todas, y cuyo treinta aniversario se cumple el próximo 24 de julio… la experiencia que el escritor Javier Sierra y yo vivimos en la montaña de Monserrat, en Barcelona, durante la investigación de un caso de contactismo OVNI. Últimamente Javier y yo lo hemos comentado varias veces, aquella experiencia nos cambió la vida. 





¿Nuevos proyectos de los que puedas adelantarnos algo?


Carlos Castaneda. No hay nada que me interese más en este momento. Además se lo debo a Concha Labarta… Llevo cinco años intentando reconstruir su biografía oculta, porque es el hombre que sentó los cimientos de eso que llamamos “la nueva Era”, y de la que surgieron todas las creencias en el misterio, tal y como las concebimos en el siglo XXI. Aunque intentar aportar luz sobre el escritor más misterioso y enigmático de la historia, está resultando una odisea inabarcable… 


Gracias por estar En la búsqueda y esperamos tenerte pronto en el programa hablándonos de “Los Peligros del Ocultismo” y de tantos y tantos temas que sueles estudiar





1 comentario:

  1. Muy buena entrevista jose, muy buen libro el de Manu...
    Abrazos

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